
Escrito por Alberto Carbone, Profesor de Historia. F. Filosofia y Letras UBA
Bien pagá, si, tu eres la bien pagá porque tus besos compré, y a mi te supiste dar por un puñao de parné bien pagá, bien pagá, bien pagá fuistes mujer.
"Si soy separada de la APDH por defender los derechos humanos de todos los argentinos y no sólo de algunos, entonces en buena hora", desafió la diputada electa.
Ante las declaraciones de Carrió, la filial San Luis de la APDH emitió un comunicado repudiándolas: "Estas expresiones ofenden en especial a Abuelas de Plaza de Mayo y a todos los que acompañamos en la búsqueda de los cuatrocientos chicos apropiados en la dictadura y que aún no han recuperado su identidad".
La afrenta a los Derechos Humanos de la Dra. Carrió no puede llamarnos a sorpresa.
Hace mucho tiempo que esta mujer decidió el camino a seguir en política y su postura se transformó en enérgica y elocuente tanto más a partir de que la viabilidad de la crisis democrática como búsqueda de Poder se presentó evidenciada con la ruptura entre el Kirchnerismo y los sectores congénitamente ricos del campo, en época del lockaut patronal y la cobarde votación de un tal Cobos respecto de la disposición 125.
Aquella crisis, que en estas páginas habíamos anticipado como antecedente incruento de golpe de Estado, como estrategia para llegar a la dirección del gobierno nacional por parte de sectores sociales que de otra forma no pueden acceder al apoyo popular, fue la punta de lanza para que la Dra. Carrió, frenéticamente arrojase en forma definitiva su careta de mujer progresista.
Porque no sólo se es progresista siendo Kirchnerista.
Con referencia a este concepto, debemos destacar de manera especial la valiente actitud, digna y honesta, de aquellos legisladores que ahora están contenidos en el Bloque del SI (Solidaridad e Igualdad), encabezados por el Profesor Eduardo Macaluse, quienes habiendo advertido el cambio de rumbo desembozado, histérico y ridículo de su líder, se apartaron del camino antes de tener que tratar de explicar lo inexplicable, como en la actualidad le sucede a los legisladores que más tímidos o inseguros, en el mejor de los casos, del ARI-CC que todavía permanecen representando esta patología mediática.
Digo mediática, porque así es. La Carrió se ha convertido en “La Bien Pagá”.
Esta frenética demostración de lealtad a los sectores de poder económico que históricamente han sumido a nuestro país en la derrota total, acumulando para sí el poder político sobre la base de represión e inconstitucionalidad, apoyada fuertemente por los medios de comunicación masiva de los cuales la corporación Clarín es piedra angular, le está deparando a la otrora respetable Dra. Carrió jugosas mieses.
Me gustaría verles las caras a los pobres atolondrados que votaron a Francisco De Narváez sin conocerlo, ni saber siquiera qué proyecto real y factible propone para el futuro, sin conocer tampoco que como legislador nacional jamás se le cayó alguna idea y pasó en el Reciento cuatro largos años en la oscuridad.
Me gustaría verlos a quienes votaron a ganador en las últimas elecciones, otorgándoles el triunfo a los ignotos candidatos que se sumaron a la patética expresión generada alrededor del empresario autoproclamado peronista y catapultado a la fama por la corporación Clarín que en todo el país posee más del setenta por ciento de los medios de comunicación orales, escritos y audiovisuales, cuando se enteren por ejemplo, de la posibilidad de unidad entre el susodicho y la Sra. Carrió, con el único objeto de vencer al “diabólico Néstor”, más o menos así proclamado por los Medios que descerebran y degluten toda posibilidad de racionabilidad.
Me gustaría también, volver a charlar con el gran maestro Alfredo Bravo, con quien tuve la posibilidad de varias conversaciones en tono ameno y de sinceridad, para preguntarle qué piensa de este esperpento digno de la pluma de Del Valle Inclán. Estoy seguro del sentimiento de vergüenza que manifestaría Don Alfredo Bravo, quien en su momento presentara e hizo ingresar a esta Sra. Carrió a la APDH.
Ojalá más temprano que tarde, la Democracia participativa se transforme en instrumento definitivo de la voluntad de la mayoría, sin necesidad de que esas voluntades sigan siendo inducidas por quienes manejan los Medios Masivos de Comunicación como instrumentos político-ideológicos.
Fuente: http://www.lagaceta-digital.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=1573:opinion-carrio-y-los-derechos-humanos&catid=1:latest-news&Itemid=50
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